¿Como manejar tus emociones en aislamiento? Por Dra Tatiana Forero.

Todas las personas tienen emociones. Algunas de ellas son más fáciles de lidiar, como la alegría y la felicidad, mientras que otras presentan una mayor dificultad, como el miedo, la ira o la tristeza. Ya sea que estés lidiando con el enojo, la depresión o la frustración, es importante contar con buenas habilidades para abordar aquellas emociones responsables por la angustia a corto y largo plazo.

  1. Cómo identificamos nuestras emociones: Esto puede llegar a ser mucho más difícil de lo que imaginas. Por lo tanto, comienza con las cuatro categorías básicas: ansiedad, tristeza, enojo o felicidad. Al identificar exactamente cómo te sientes, podrás quitarle el poder a la emoción mientras intentas definir su origen. Si bien los sentimientos pueden variar en intensidad, la mayoría se encuentra dentro de estas cuatro categorías amplias
  • La ansiedad suele presentarse a través de cuestionamientos como «¿Y si…?». «¿Y si no les agrado?», «¿Y si no me aceptan?», y así sucesivamente.
  • La tristeza suele ocurrir cuando las personas se concentran en las cosas que no pueden cambiar, como la muerte o la pérdida.
  • El enojo es la respuesta posterior a un ataque como, por ejemplo, a los valores personales.
  • La felicidad es un pensamiento positivo que normalmente implica una ganancia, como el elogio de un amigo o una recompensa (como un ascenso laboral)
  1. Cómo nos afectas las emociones nuestro organismo: Las emociones nos afectan significativamente en especial afecta nuestro Sistema inmunológico, nuestro Sistema digestivo y por ende surge el Aumento de peso y  otros síntomas como la caída del cabello, uñas quebradizas, piel con acné y enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión y cáncer.
  1. Que técnicas se pueden usar para manejar estas emociones? 
  1. interrupción cognitiva. Al familiarizarte con el acto de cuestionar tus pensamientos negativos, comienza a reconocer los patrones asociados a ellos. Esto te permitirá interrumpir el ciclo del pensamiento negativo y reemplazarlo por un razonamiento más positivo y productivo. Comienza con una interrupción verbal (por ejemplo, prueba decirte a ti mismo que dejes de pensar así) 
  2. Sublima las emociones negativas. Participa activamente en tus pasatiempos durante los momentos más difíciles. Usar estos pensamientos a través de la expresión artística y creativa es un proceso llamado “sublimación” Las personas depositan mucha energía en estas emociones, por lo que canalizarla en proyectos, habilidades y otras actividades positivas te ayudará a lidiar con ellas de manera productiva.
  3. Aleja los pensamientos negativos. Algunas personas consideran útil escribir sus emociones negativas a medida que las cuestionan. La acción física de tirar un papel con tus sentimientos negativos puede ayudarte a dejarlos ir mentalmente. Si bien este es un acto simbólico, asociar una acción física y controlable con la liberación de la emoción negativa puede ser muy útil.
  4. técnicas de respiración para relajarte.  Para manejar tu respuesta emocional, concéntrate en algo que puedas controlar, como tu respiración. Esto ejerce un impacto positivo sobre la reacción ante el estrés, también conocida como respuesta de “lucha o huida”.
  5. Técnica de los 5 sentidos que permite mejorar tu estado de ánimo. Siéntate en una posición cómoda y concéntrate en tu respiración. Haz un esfuerzo por aislar cada uno de tus sentidos, y tómate un minuto para observar las sensaciones específicas de cada uno de ellos. 
  6. Practica la relajación muscular progresiva. Esta es una estrategia de afrontamiento que consiste en contraer y relajar diferentes grupos musculares. Uno de sus beneficios incluye tomar una mayor consciencia de las sensaciones físicas corporales.
  7. Medita o reza. Se ha comprobado que la meditación promueve las emociones positivas, la satisfacción, la salud y la felicidad. Además, reduce la ansiedad, el estrés y la depresión. Existen muchas formas de meditación, pero el objetivo de todas es calmar la mente.
  8. Practica la visualización positiva. Quizás te resulte más sencillo interrumpir los pensamientos negativos al reemplazarlos por visualizaciones positivas. Esta estrategia puede ser muy útil si estás obsesionado con un recuerdo de un impacto emocional difícil. Comienza visualizando una imagen positiva y relajante. Esto puede ser un recuerdo o un lugar. Piensa en algo (un momento, situación, lugar, etc.) de ese lugar que te haya hecho sentir feliz y tranquilo
  9. Lleva un diario. La escritura puede ser una excelente herramienta para aclarar y procesar las emociones difíciles. Con frecuencia, el desafío está en saber cómo expresarlas. Escribe qué es lo que ha sucedido, cómo te has sentido y la duración e intensidad de la emoción. El solo hecho de plasmar y organizar tus pensamientos en un diario puede ayudarte a procesar tus emociones
  10. Qué hacer si las emociones y afectan nuestras vidas. 

Busca ayuda Hablar con alguien que te haga sentir cómodo te ayudará a aliviar todas las emociones difíciles o los pensamientos negativos que puedas experimentar. Es posible que te proporcionen una solución o una forma de lidiar con la situación que quizás no habías considerado. Ocultar los problemas siempre creará más problemas que soluciones. Busca el apoyo de tus amigos, seres queridos, familiares 

Habla con un profesional. Si el estrés a largo plazo de lidiar con estas emociones ha hecho que te sientas más agobiado o te aísles de las personas, quizás sea hora de hablar con un psicólogo,  un especialista te ofrecerá una alternativa, en el caso de que tus emociones provengan de algo que prefieres no compartir con tus amigos o familiares. 

DRA TATIANA FORERO FORERO

PSICOLOGA-ESTETICISTA-NATUROPATA Y COACH TRASFORMACIONAL

@DOCTORATATIANAFORERO 

WWW.TATIANAFORERO.COM 

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